FILLOY ANTES DE FILLOY
Por Antonio M. Alvarez (Compilador)
Con la misma tónica que emplea para escribir “Comprender es perdonar”, Juan Filloy reitera, en esta nueva “Glosa …”, su simpatía por aquellos delincuentes que con argucias delictivas embaucan a “Nuevos ricos”. Éstos, en su afán de mostrarse opulentos, por el contrario, muestran su vulnerabilidad a través de comportamientos reprochables que merecen una “alegre condolencia”.
Glosa del día (18/08/1923) por Juan Filloy
¿ROBO O PROPAGANDA?
Una dama argentina, doña Zelmira Paz de Gainza, ha sido lindamente caloteada[i] mientras almorzaba en el Hotel principal de la aristocrática playa de Deauville. De un departamento que ocupaba, le fueron hurtadas diversas joyas por valor de 1.000.000 de francos.
Hasta aquí la noticia no tiene mayor importancia, a no ser la encomiable diligencia empleada por el audaz delincuente. ¡Honor al mérito!
Pero a renglón seguido, revelando una ostentación muy «rastacouer», se consigna la manifestación de la referida señora de que, mientras se hallaba en el comedor, tenía consigo sus joyas principales, entre ellas dos perlas negras, de un valor de 2.000.000 de francos y un collar de perlas, valuado también en 2.000.000 de francos.
Francamente, ante tantos francos, la franqueza más franca se resiente. Por eso es menester decir que nuestra compatriota ha obrado en la emergencia como una vulgar «nouveau-riche» o como una tonadillera más o menos ingenua. Eso de manifestar en los tiempos actuales, de crudo bolsheviquismo, que se tienen joyas por un valor tan considerable, constituye una afrenta a millares de hombres o bien un golpe de propaganda que ya no se admite ni a las estrellas de cine…
Pero, de cualquier modo, vaya a la señora de Gainza nuestra más alegre condolencia…
[i] Calotear: hurtar – robar


