El petrarquismo olvidado

Por M Cinta Montagut

            Los estudios literarios sobre la poesía lírica siempre se han referido a la mujer como la destinataria del canto lírico. La mujer inspira a los poetas y las musas, personajes femeninos, son las encargadas de inspirar a los poetas para cantar a sus damas. Son mujeres no individualizables, son arquetipos silenciosos, sin rasgos personales, son una entelequia, un objeto bello.

            En el siglo XVI en Italia se produce un fenómeno literario único en la cultura occidental y es la aparición de un numeroso grupo de mujeres poetas que invierten el paradigma y pasan de ser objetos a ser sujetos que escriben con voz propia a pesar de usar el modelo común de la lírica petrarquista de su tiempo que transgreden siempre en mayor o menor medida. En este siglo en Italia las poetas destacan por su calidad y cantidad y por la amplia difusión de sus obras.

            Entre 1538 y 1560 se publicaron diecinueve ediciones de las Rime de Vittoria Colonna.

En 1547 se publican las Rime de Tullia d’Aragona asi como su Dialogo della infinità di amore que no tiene nada que envidiar a los diálogos de León Hebreo.

Entre 1548 y 1567 se publican los ocho volúmenes de las Rime de Laura Terracina.

En 1554 Cassandra Stampa publica póstumas las Rime de su hermana Gaspara.

En 1555 se publican las Prose y Rime de Chiara Matraini.

En 1559  Ludovico Domenchini publica Rime diverse d’alcune nobilissime e  virtuosissime donne donde se encuentran las trece composiciones de Isabella di Morra que han llegado hasta nosotros asi como los poemas de Veronica Gambara.

En 1560 se publica el Primo libro delle opere toscane  di Laura Battiferri Ammannati.

En 1575 se publican en Venezia las Terzie Rime de Veronica Franco.

En 1589, Maddalena Campiglia publica en Vicenza su égloga La Calisa.

            Todo esto no es más que una pequeña muestra de las obras de más de cien escritoras documentadas en este periodo de la Literatura italiana. Pero esto no es todo ya que las escritoras cultivaron otros géneros literarios desde la prosa hasta lo que hoy llamamos crítica literaria, como ejemplo de esto último tenemos que Laura Terracina publica en Firenze, en 1570, Prinzipio di tutti canti di Orlando Furioso, que tuvo más de veinte ediciones, la última en 1608, y después la historia lo olvida.

            Las mujeres en este siglo no conocen progresos en su estatus social siguen siendo consideradas como madres y esposas asi como moneda de cambio en las clases superiores. El acceso al conocimiento solo es posible para las nobles, las hijas de intelectuales y artistas y paradójicamente para las cortesanas. Será el caso de Tullia D’Aragona, Feronica Franco o Gaspara Stampa por citar algunas.De todos modos hay que reconocer que en este siglo empieza a haber una preocupación por la educación femenina, basta pensar la obra de Juan Luis Vives De instituiones feminae  (1523) que llegó a las cuarenta ediciones y fue traducido a varias lenguas. En este libro Vives establece la lista de los libros y las tareas que una mujer debería leer y hacer para ser instruida y educada.

            En Italia Roma y Venezia son los dos focos que irradian la cultura de este siglo.

            Petrarca con su Canzionere será el modelo por excelencia de la lírica del siglo XVI italiano y se exportará a toda Europa. Pietro Bembo con su obra es quien difunde las teorias literarias de Petrarca.

            El modelo petrarquista nos da un punto de vista preciso en el tratamiento literario del amor e incluso en la vivencia personal del amor. Este se expresa en una tensión hacia la amada y en el dolor por su lejanía.El yo del poeta reflexiona sobre el sentimiento amoroso, sobre el paso del tiempo que produce angustia.

            La belleza es el reflejo de la idea platónica de que a través de ella se llega a la verdad y al la bondad que no es otra cosa que Dios. Asi pues tenemos a Platón. Dentro de los tópicos de la poesía renacentista tenemos la naturaleza idealizada como receptora de los sentimientos de quien la contempla. Es una naturaleza con múltiples referencias mitológicas: nimfas, dioses como Narciso o Venus, semidioses, faunos, etc.

No debemos olvidar que muchas veces la amada está muerta y es su recuerdo lo que mueve al poeta a cantarla.Vittoria Colonna y Veronica Gambara van a dedicar la mayoria de sus poemas a cantar al esposo muerto.Gaspara Stampa poetizará la lejanía y el abandono de su amado.

            Ludovico Ariosto en el canto XXXVII de su Orlando Furioso dice a las mujeres que ya no necesitan la voz de los hombres para que les dieran la gloria ya que podian hacerlo ellas solas y que dejaban la tela y las agujas e iban con las musas a apagar su sed a la fuente de Aganippe. Se pregunta también cuál tiene que escoger entre todas las que hay.

Vittoria Colonna inspiró a numerosos contemporáneos que le dedicaron multitud de poemas.Otras voces imprescindibles fueron Veronica Gambara de verso elegante y refinado, Laura Terracina, Chiara Matraini, Laudomia Forteguerri,Laura Battiferri Ammannati, Isabella di Morra, que fue asesinada por sus hermanos que sospechaban de su amistad con un noble español, Maddalena Campiglia, las “cortesanas hohestas” Gaspara Stampa y Veronica Franco. La primera considerada como la Safo Veneciana.

Las poetas petrarquistas toman todo el aparato lírico del petrarquismo y le dan la vuenta como a un calcetín y se convierten el sujetos de su propia historia, dejan de ser ese objeto bello que cantan los varones para ser ellas mismas siempre.

Les invito a que las busquen y las lean.

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