Por Antonio Tello y Diego Formía
“Jamás el Estado puede estar afuera del proyecto cultural de todo pueblo”, afirma el presidente de la Sociedad Argentina de Escritores (S.A.D.E.– Filial Río Cuarto) en esta entrevista para Once Varas. Isaguirre posee una larga trayectoria en la literatura y en la preservación de documentación histórica de su ciudad. Su biblioteca personal es la más completa de la literatura escrita en Río Cuarto.
– Por su labor desarrollada a lo largo de su vida profesional, usted sería, según la nomenclatura de tradición medieval, el cronista mayor, en este caso de Río Cuarto ¿piensa que así se puede considerar su labor?
Esa definición como “cronista”, creo, me encuadra bien, como síntesis a innumerables trabajos breves trabajados y publicados sobre esta comunidad; lo de “mayor” lo puedo admitir por mi edad, y no porque valore en demasía ese quehacer personal. No obstante, de la forma que sea, siempre el reconocimiento es bienvenido y emotivo para el alma.
– ¿Qué lo ha movido llevar los anales de la ciudad? ¿Cuál es el sentido de su trabajo, especialmente cuando se desempeñó como encargado del Archivo Histórico Municipal?
Desde muy temprano en mi vida me interesó, y con el tiempo me fueron apasionando, los acontecimientos históricos que definieron a Río Cuarto y le permitieron formar su propio Ser. Muchas veces cuento y analizo que, ya entrada la etapa de estudios secundarios los alumnos no conocíamos nada de la historia local, ni figuraba en los programas. Resultaba increíble y paradójico a la vez. Ha sido en los últimos años que nuestra historia se difunde y se multiplicaron los ensayos y libros afines. Obvio que mucho ha tenido que ver la Universidad y su formación académica en Historia, justificación en parte de esa gran evolución sobre el origen y desarrollo de esta parte de Córdoba.
Mi presencia en el Archivo Histórico, debida a su fundador el profesor Carlos Mayol Laferrère, me permitió conocer, valorar y respetar el enorme cúmulo documental acumulado en 240 años intensos de vida social y política. Ha sido un honor en vida, esta década y media vivida allí, que me dejaron un cariño incomparable por mi ciudad.
– Su biografía indica que su vida pública se ha centrado tanto en la política como en la gestión cultural ¿cuáles han sido sus principales motivaciones?
Diría que forman parte de un itinerario signado. La política y la acción partidaria, siempre en el P.J[i]., me dio la oportunidad de sentirme y ser útil, sin dejar de reconocer las dificultades y el desvalor general que practicarla conlleva en tiempos más recientes. La actividad creativa y las inquietudes latentes como mediador me han llevado por instituciones de gran aprecio: la Biblioteca Mariano Moreno, la Sociedad Argentina de Escritores, la Junta de Historia, el club Sportivo Atenas, la Sociedad de Escritores Riocuartenses, donde, en cada una, me dieron espacio y propiciaron pudiera conducirlas.

– De acuerdo a su experiencia ¿cuáles serían los fundamentos de una política cultural, sobre todo la que debe impulsar un Estado democrático?
Jamás el Estado puede estar afuera del proyecto cultural de todo pueblo. Sea ello por conducción directa o bien contribuyendo al sostenimiento de las instituciones culturales, aunque los aportes materiales sean mínimos. Desde las entidades se forman artistas, efectores y conductores de un accionar evolutivo que enaltece las virtudes y valores creativos del pueblo. No se puede entender al Estado fuera del dictado de políticas y proyectos directrices en ámbitos que nos son comunes e insustituibles. Las artes han sostenido la historia universal a través de los siglos y seguimos asombrándonos.
– Cuando el rol de promoción del arte y la cultura por parte del Estado se evidencia en retroceso ¿qué futuro puede predecir?
Es el preanuncio de un futuro muy oscuro que la generación siguiente seguramente padecerá. Tanto la parte oficial como la privada necesitan del Estado presente y activo, no sólo para sobrevivir sino para crecer indefinidamente. Nuestro Coro Polifónico, por caso, es uno de los más antiguos del país y no pocas veces pareció agonizar, sin embargo, allí está enhiesto y vigente con su arte. En tanto, acaban de anunciar la caída de Coro Infantil nacional, es algo atroz. No dar participación es la manera más inocua, simple y efectiva de ignorar el quehacer popular, puede tener raíz ideológica o simplemente albergar el sentimiento destructor sin romper nada, basta con negar o renegar de la existencia de otros seres en el mismo quehacer.
– ¿Cree que existe realmente una batalla cultural o es una proclama de grupos que sólo buscan la destrucción de la identidad de la ciudadanía?
No se puede negar la sensación confrontativa a que obligan los negacionistas y destructores del esfuerzo y la inteligencia popular. Reducirla a grupos inestables es restarle valor al peligro y daño que procuran y son capaces. Es un combate sin armas belicistas, pero, con alta inteligencia y capacidad de sobrevivir con y en el Arte en cualquiera de sus formas. Esta premisa incluye a la educación. Cuesta creer que todo se reduzca a una partida presupuestaria más o menos, haciendo del futuro razón del desprecio y la desestimación. Una manera de defender a la Argentina es no desmerecer sus auténticos valores, reconocidos en el mundo.

– Ahora, como presidente de la SADE (Sociedad Argentina de Escritores) de Río Cuarto ¿cuáles son sus principales objetivos?
La S.A.D.E. de Río Cuarto ha cumplido seis décadas; creada en 1959 tiene un derrotero límpido y valioso, actualmente compartido con otras propuestas, trata de no desentonar con los principios de nuestros mayores. La tarea divulgativa ha encontrado otros caminos, pero, los talleres son parte de su razón de ser, muestra clara que hay artistas en ciernes en todos los tiempos. Por ello, a pesar de las duras condiciones, hay talleres de poesía, cuento, novela, narración oral, con sus talleristas y fieles concurrentes que no aflojan; además, la biblioteca propia, la de autores locales; las reuniones literarias y cualquier otra iniciativa (charlas, presentaciones de libros) que cuadre con la enorme riqueza intelectual hispanoamericana.
– Su biblioteca personal es una de las más completas de la literatura riocuartense ¿Cómo se fue gestando? ¿Cómo se ha desarrollado hasta la actualidad y cuáles son sus características? ¿Está abierta a consulta de investigadores y público general?
Es verdad, parte de mi orgullo individual está allí, en cada volumen que contiene literatura, historia o ciencias, pero, también su impronta. Desde haber conocido y/o departido con sus autores al paso de los años, las dedicatorias y muchas veces haber estado al frente o intermediado en las presentaciones; a la mayoría los he leído con alto aprecio, permitiéndome ahondar sobre el autor y las razones. Siendo muy jovencito recibí libros de autores locales, con el tiempo, el vínculo institucional hizo el resto. Es maravilloso, aunque su legado me preocupa de sobremanera, para que su vida siga siendo útil. Siempre ha estado abierta a la inquietud de investigadores, docentes y algunos amigos. Ya no presto los libros, ya perdí demasiados en mi vida, algunos con el tiempo se hacen inhallables y resulta angustiante no tenerlos ya; algo tan viejo como los propios libros.
[i] P.J. Partido Justicialista, organización política argentina, que aglutina distintas corrientes y tendencias del movimiento peronista comprendiendo un amplio arco ideológico desde la izquierda a la derecha.




