LAS PARALELAS DE PLUTARCO

por Francisco Taboada

Esa mirada de Olvido                  

Antes de una hora debo entregar la foto escogida. Mi prestigio profesional está extendido sobre la mesa del estudio. He leído su poesía reunida: Esa polilla que delante de mí revolotea (2008) y el último poemario suyo que he encontrado: Confía en la gracia (2020). También tengo una recopilación de textos sobre ella, de diez autores, realizada por Amelia Gamoneda: De la percepción del verde, Escuchas de la poesía de Olvido García Valdés, que incluye su discurso de recepción del XXXI Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana. Lo que no tengo a mano es La cámara lúcida de Barthes, se lo presté a alguien, mal hecho, pero recuerdo perfectamente que él pedía que existiera una Historia de las Miradas, algo que ahora me vendría muy bien. De las diez fotos seleccionadas que tengo delante, la que más me convence es la de Alonso & Marful. Es un retrato de estudio, muy poderoso, ella está mirando de lado, quizá un poco triste, y transmite fuerza y determinación. Pero en estos momentos lo determinante es mi mirada, y yo solo soy un fotógrafo, un “ojo que piensa”, frente a la contundencia de su voz. Alguien capaz de escribir: por el corredor va el mirlo entre dos alas, me paraliza.

Repaso de nuevo mis notas. “Ninguna imagen justa, justo una imagen”, decía Jean-Luc Godard. Yo solo busco una imagen que le haga justicia, y conocer en persona a Olvido es un inconveniente. Además los dos somos asturiano, y de 1950. Ella ha cambiado, han pasado más de diez años desde esa foto de estudio. Que fuera una pose, algo tan deliberado, respondía a un deseo de Olvido, y el resultado fue aprobado por ella ya que la reutilizó bastante, en solapas, para los periódicos, lo que confirma su acierto. En realidad la autenticidad está sobrevalorada, también muchos poemas parecen recién escritos pero han sido corregidos hasta la saciedad, son un arte-facto. Todo es cierto cuando ella dice: con la luna de marzo llegó / la foto y todos / estábamos vivos; / palabras / de velocidad, /  de esa sustancia /  que es veloz / y gira y se desprende; /  lenta, la luna, /  vuelve mes a mes. Pertenece a Y todos estábamos vivos, y por él le concedieron el Premio Nacional de Poesía.

Ahora que lo pienso, en esta decisión hay una tercera mirada. Gracias a ella accedí a la poesía de Olvido: Remar a contracorriente de Tania Favela (México D.F., 1970). En él analiza a cinco autores:  Hugo Gola, Miguel Casado, Roger Santibáñez, Gloria Gervitz y la propia Olvido. Su modo de diseccionar la poesía de estos autores la convierte en una ensayista sobresaliente. También es una gran poeta, y el poemario suyo que más aprecio se titula  La imagen rueda (2022). Allí dice: El problema es la luz    tarda en amanecer /…/  la soledad de las calles /…/ apresúrate a salir. O, en otro poema: borrar las huellas    caminar de espaldas. Y en otro más: el silencio lo despertó (dijo) –así como se oye- /…/ sonó tan fuerte (dijo) el silencio. Tania Favela ha sido para mí todo un descubrimiento. Y ahora que la menciono, he tenido una idea.

Voy al ordenador. Busco una foto que le saqué a Olvido hace poco. Es un primer plano, está de perfil, y observa un cuadro en una exposición. Borro ese cuadro y pongo en su lugar la foro de  Alonso & Marful. Olvido se mira a sí misma: la mirada de ahora busca la de entonces. Saco una copia. La miro y la remiro mientras se agota el tiempo. Cuando solo quedan unos segundos, la envío.

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