Fragmentos de la memoria, Mi vida en dos batallas[i], de Margarita Drago
Por Orlando Valdez
Una lectura poco frecuente por lo que a sabiendas demoré en ella. No hay mejores páginas en estos fragmentos porque a poco uno empieza a reconocer su propia arquitectura interior que solo se logra a través de un diálogo que aparece página por página.
“Solo se escribe lo que antes se ha padecido.”
Entonces uno alcanza a comprender lo que no deja de suceder. No fue una lectura más sino una forma de conocimiento. Toda memoria tiene dos autores, quien la escribe y quien al leerla descubre que también estaba esperando esas palabras; esos datos. Porque ayuda a entender lo que venimos siendo no porque las historias sean iguales sino porque ciertas preguntas ciertas pérdidas y ciertas búsquedas se parecen.
Uno descubre bajo otras circunstancias las formas de sus propias batallas. Estos fragmentos testimoniales ya dejan de hablar únicamente de quien los escribe para empezar a interpelar a quien lee. (Lo has logrado completamente). Y eso me ha “pasao”, mi querida Margarita, y que ahora comprendo mucho más ese misterio por el que ni bien te vi te abracé sin conocerte y mucho más al final de nuestro encuentro. Porque la memoria no solo recuerda lo vivido sino que obliga a mirar de frente aquello que una época prefirió callar y, a conservar la dignidad cuando la historia y los propios intentan arrebatártela; que quizá esto vuelva a demostrarnos que la memoria no es un refugio del pasado sino un acto de coraje frente al presente.
[i] Fragmentos de la memoria. Mi vida en dos batallas, de Margarita Drago, Impresiones Dunken, Buenos Aires, 2022.





La dignidad personal y de un pueblo es la virtud del ser.