Por Dirección de Once Varas
La elección de esta cabecera –Once Varas– para el nuevo proyecto de revista cultural no es fruto del capricho ni tampoco del azar. La vara es una antigua medida de longitud usada en España, Portugal e Hispanoamérica, cuyas equivalencias métricas variaban según los países e incluso regiones, pero que oscilaban en alrededor de 0,8359 m. Vestigio de esa medida ha quedado en el refranero popular en los dichos “con la vara que midas, serás medido”, que llama la atención sobre la necesaria imparcialidad de la justicia, y “meterse en camisa de once varas”, que señala la entrada de alguien en asuntos o proyectos demasiado complicados o que exceden a las fuerzas o capacidades de quien se compromete con ellos.
Este último refrán procede de un ritual popular que se celebraba en la Edad Media para consagrar la adopción de un niño. En tal caso, el o la adoptante se hacía hacer una camisa de gran tamaño -once varas-, con la que se vestía metiendo el niño o niña dentro de ella y lo sacaba por el cuello prefigurando un parto. La adopción se sellaba con un beso en la frente del adoptado.
En este presente aciago de guerras y matanzas indiscriminadas que vive el mundo y el presente particular de Argentina, donde prevalece la violencia y la crueldad institucionalizadas, el menoscabo de los derechos humanos y de los trabajadores, y la dramática devastación de la naturaleza y de la cultura en las expresiones más representativas de su identidad, Once Varas es un ambicioso proyecto que, si bien parece exceder las energías y capacidades individuales de sus promotores, es consecuencia de la confianza que cada uno de ellos tiene en las fuerzas constructivas y creativas de la colectividad para resistir y superar los embates contra la felicidad y el bienestar de los individuos impulsados por el sistema de poder.
Once Varas también es metáfora de una adopción en la medida que asume y busca potenciar la herencia de otro medio cultural –El Corredor Mediterráneo-, fundado en Río Cuarto en los años noventa del siglo XX por un grupo de personas encabezado por el arquitecto Jorge Ramallo, por entonces Subsecretario de Cultura de la Municipalidad local. Desde aquel entonces, ECM fue hasta diciembre de 2025 memoria y patrimonio cultural de esta ciudad y su zona de influencia, que en los últimos años logró trascender las fronteras locales y nacionales procurando un mayor y necesario hermanamiento con gentes de otras provincias y países de América Latina y Europa. Lamentablemente, la insensibilidad y la ignorancia de los nuevos gestores municipales, más preocupados por los mandatos del mercado en consonancia con las políticas inhumanas del Gobierno nacional y la creencia de que las producciones artísticas, culturales y educativas son un gasto poco rentable en votos, determinaron la clausura de ECM y, lo que es más grave, el cierre del acceso a la web condenando a la ciega de los valiosos contenidos publicados, acto que cabría equipararlo con la destrucción de archivos históricos o la quema de libros típica de otros tiempos infaustos para la humanidad. Puede decirse que los actuales gestores de la res publica han perdido la brújula de su función adentrándose en el falaz imaginario creado por el sistema, en el que el ser humano está al servicio de la economía siendo que la palabra misma define un significado contrario según su origen griego (oikos, casa, + nemein, administración): “gestión de los recursos del hogar”, para el bienestar de sus habitantes.
Con el esfuerzo voluntarioso de este grupo -Antonio Tello, Diego Formía, Marcelo Fagiano y Jorge Rodríguez Hidalgo- y el apoyo financiero solidario de muchos lectores amigos, Once Varas toma desde ahora el relevo de ECM con una periodicidad mensual y un contenido que buscará informar sobre las actividades y producciones de las más variadas disciplinas culturales, artísticas y científicas, que representan caminos de pensamiento y reflexión críticos hacia el lado benévolo del corazón humano. Así, Once Varas, se manifiesta como un gesto de rebeldía contra las políticas destructivas del sistema y los gobiernos que las impulsan y también contra las conductas sumisas e indiferentes de gran parte de la sociedad frente al insoportable atropello al bienestar de los pueblos y la dignidad de las personas.





Antonio, impresionantemente expresado, como no puede ser menos con tu talento. Me permites publicarlo? Un abrazo y gracias, mil gracias por tu entrega 💗
Con inmensa alegría leo este primer número que corrobora que no nos/los han vencido! La calidad y claridad de siempre, para dar cuenta, opinar, debatir acerca de plurales aspectos de la cultura, aquellos que nos interpelan, sobre los que necesitamos dialogar con las palabras justas que se inscriben en esta publicación. Muchísimas gracias a Antonio y sus secuaces, perdón, y colaboradores.
El conocimiento se abre paso rompiendo los cercos del miedo.
Felicito al gran equipo que pergeña con gran habilidad ONCE VARAS.
Enhorabuena y gracias por darnos vuestra luz.
Hola. Los propósitos de Once Varas no pueden ser más oportunos para este desastroso momento de Argentina, generado por un grupo de dirigentes horribles. Me gustaría suscribirme pero no veo ninguna entrada o enlace que permita suscribirse. Gracias y felicitaciones. ABM
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